Aprovechándose de la autorización que le brindaban las autoridades de la Unidad Federal Nº 35 de Colonia Pinto, un detenido utilizaba un teléfono celular para liderar una banda narco que operaba en Tucumán y vendía sustancias en Santiago y Catamarca.
El modus operandi de Domingo Alberto Caro -quien purga una condena en la unidad penitenciaria por narcotráfico- quedó al descubierto tras los múltiples allanamientos realizados en Tucumán por la Policía Federal.
Tal como lo publicó EL LIBERAL, tras los operativos interprovinciales, el Dr. Guillermo Molinari, junto al fiscal Pedro Simón quien lleva a cabo la investigación, ordenó un allanamiento en el pabellón Nº7 donde está alojado Caro junto con otros 29 internos, y se secuestró 2 chips de distintas compañías.
Las pesquisas tenían información de que el preso acusado daba las órdenes a su banda desde su celda a través de un teléfono celular.
Con relación a la utilización de aparatos móviles en las cárceles, fuentes dignas de confianza indicaron que “cada pabellón de la Unidad Federal tiene destinado un teléfono celular para uso de los internos, ya que al lugar no llega la telefonía fija y es un derecho del interno estar comunicado, no sólo con su familia sino con sus representantes legales”.
De manera preestablecida por las autoridades, los reos tienen dos horas por días para tener el aparato móvil en su poder, ya que es una obligación del Estado proveer los medios para que el recluso se comunique, explicó una fuente.
“Por pabellón hay un celular que está registrado a nombre del servicio penitenciario y cuando los internos desean hablar lo hacen desde ese celular que se les facilita en determinados horarios asignados. Está todo preestablecido no hay un libre acceso”, resaltó una fuente cercana a la investigación.
Más averiguaciones
Ahora, los investigadores dilucidarán a través del entrecruzamiento de información, si los chips que secuestraron eran las líneas utilizadas por Caro para “comandar” a sus subordinados y dirigir la red narco que transportaba droga a nuestra provincia y a Catamarca.
Al parecer, solamente Caro -supuesto cerebro de la banda- usaba el aparato, ya que le colocaba los chips que tenía en su poder en su celda.
Sobre el operativo “intramuro” en Colonia Pinto, se supo que trabajaron 10 guardiacárceles tras recibir la orden federal. La requisa duró aproximadamente 40 minutos, hasta obtener un resultado positivo.
Mientras que sobre la situación del acusado se supo que permanece en su lugar de alojamiento y mientras la Justicia Federal no lo disponga, no será trasladado a otra unidad. 12/05/2016
Fuente y Foto: EL LIBERAL