Durante el segundo semestre de 2025, los hogares en situación de pobreza lograron cubrir en promedio el 64,4% del costo de la canasta básica, el registro más alto de los últimos años. Así lo indicó el INDEC en su último informe, donde se analiza la evolución de los ingresos familiares frente al costo de vida.
Pese a esta mejora, los datos evidencian que aún existe una distancia considerable para alcanzar el umbral de pobreza. El ingreso promedio de estos hogares se ubicó en $783.493, mientras que el valor de la Canasta Básica Total (CBT) alcanzó los $1.216.130, lo que implica una brecha del 35,7%.
El período analizado mostró un incremento del 16,7% en los ingresos familiares. En paralelo, el costo de las canastas tuvo variaciones dispares: la Canasta Básica Alimentaria (CBA) subió 25,9%, mientras que la CBT aumentó 14,1%. Esta dinámica contribuyó a una leve mejora en los indicadores de pobreza e indigencia.
El informe también advierte cambios en la estructura de los hogares. Las familias bajo la línea de pobreza promediaron 3,95 integrantes, el valor más alto desde 2017. Este factor impacta en la economía doméstica, ya que condiciona tanto la generación de ingresos como el nivel de gastos.
En términos de consumo, la relación entre el gasto y los ingresos descendió al 55,2%, lo que refleja una menor presión sobre los recursos disponibles en comparación con períodos anteriores.
En el caso de los hogares indigentes, la situación presenta mayores dificultades. La cobertura de ingresos respecto a la CBA se ubicó en 66,1%, con una caída interanual. Además, los ingresos reales de estos hogares se redujeron en mayor medida que el costo de los alimentos, lo que profundiza su vulnerabilidad.
Metodología y criterios
El relevamiento se basa en datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que abarca 31 aglomerados urbanos del país. Para determinar las líneas de pobreza e indigencia, el organismo utiliza como referencia la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca el umbral de indigencia, y la Canasta Básica Total (CBT), que define el nivel de pobreza.
Estas canastas se calculan a partir de patrones de consumo obtenidos en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) y se actualizan periódicamente según la evolución de precios.
El informe también considera distintos indicadores de ingresos: el ingreso total familiar (suma de los ingresos de todos los integrantes), el ingreso per cápita (dividido por la cantidad de miembros) y el ingreso por adulto equivalente, que ajusta el cálculo según la composición del hogar.
Este último concepto permite establecer con mayor precisión las necesidades de cada familia, ya que asigna distintos valores según la edad y características de sus integrantes. Por ejemplo, un hogar de cinco personas puede equivaler a poco más de tres "adultos tipo" en términos de consumo.
A partir de estos criterios, el organismo evalúa la capacidad de los hogares para cubrir sus necesidades básicas y determina los niveles de pobreza e indigencia en el país, señaló Infobae.
Fuente: El Liberal