Los progenitores de la criatura lo llevaron al Hospital Paroissien de Maipú con tres de sus extremidades amputadas, por lo que debió ser trasladado al otro nosocomio y sus padres demorados con custodia policial, según destaca Cadena3 en su sitio web.
Ante la requisitoria, afirmaron que durante la noche se despertaron con el llanto de su hijo y observaron que un gato le había comido los dedos, por lo que se dirigieron a la unidad sanitaria.
Tras pasar por el quirófano, el bebé se encuentra fuera de peligro.
23-06-19 Fuente y foto: EL LIBERAL