Grande fue la sorpresa de los uniformados cuando descubrieron que en ese grupo se encontraba un agente de policía que presta servicios en el destacamento de Lugones, Avellaneda. El funcionario conducía un motovehículo, por lo que se le solicitó la documentación correspondiente. El policía manifestó que no tenía la cédula de identificación ni el seguro del rodado tampoco el casco protector. Debido a ello, sus camaradas le retuvieron la moto por orden del superior de turno.
El agente identificado con el apellido Godoy (24), tuvo que comparecer en el edificio policial, donde se lo notificó que el rodado quedaba secuestrado por infracción a la ley Nacional de Tránsito Nº 24449, y que además la superioridad iba a adoptar otras medidas.
24-12-18 Fuente y foto: EL LIBERAL