La ciudad de Añatuya se encuentra conmocionada por el fallecimiento de Federico Pereyra, de apenas 12 años, quien recibió un fuerte golpe en la cabeza tras caerse un arco mientras jugaba a la pelota.
El pequeño residía a pocas cuadras del lugar donde se produjo el accidente. En esta oportunidad, se encontraba al cuidado de su abuela, ya que su madre había viajado a Buenos Aires para visitar a su marido que hace varios años se radicó allí para trabajar.
Tras conocerse la noticia de su terrible muerte, las redes sociales se inundaron con mensajes de apoyo a la familia. El cuerpo de "Fede", como lo conocían sus amigos, fue trasladado a la morgue. Se espera la llegada de sus padres para recién iniciar el velatorio.
28-10-17. Fuente y Foto. El Liberal.